Reflexión de la semana sacada del boletín de la Iglesia



Reflexión del Boletín de la semana año 2012


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Presenta:   Pastor Diego Guirao

FECHA ÍNDICE DEL TEMA DE LA REFLEXIÓN
16905 Feb.2012Pecados de niños y jóvenes     VI                                   J.G Pike  (1784-1854)
16829 Ene.2012Pecados de niños y jóvenes      V                                   J.G Pike  (1784-1854)
16722 Ene.2012Pecados de niños y jóvenes     IV                                   J.G Pike  (1784-1854)
166 15 Ene 2012 Pecados de niños y jóvenes    III                                   J.G Pike  (1784-1854)
165 8 Ene.2012 Confiando en el Señor - 2012




Semana del 5 al 11 de Febrero de 2012
Pecados de niños y jóvenes  VI                 J.G. Pike  (1784-1854)

La fe en el Señor Jesús rompe todas las cadenas

El descuido intencionado del alma y la eternidad  es otro pecado común de la juventud.

 
"Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos
 deslicemos"  (Hebreos 2:1).
Los jóvenes dan por sentado que vivirán una vida larga y entristecen al Espíritu Santo al demorar su atención a una cosa que es seguro que necesitan (Lucas. 10:42). Confían en su juventud.                                             
Dios desaprueba esta necedad y dice:
"No te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día" 
(
Provs. 27:1). Pocos son los que prestan atención a esta advertencia. En cambio, se engañan pensando que vivirán muchos años y ven  la enfermedad, muerte y el juicio como algo muy lejano. Por lo tanto, descuidan el alma y creen que no necesitan el evangelio o por lo menos que no les es útil. El santo Dios los llama en su Palabra.

El creyente que se siente bendecido da Gloria a DiosEl Salvador crucificado les ruega que acudan a Él: "Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan" (Provs. 8:17).

Los ministros del evangelio los aconsejan. Otros oran por ellos y derraman lágrimas por ellos, no obstante, muchos persisten en seguir sus propios caminos. Sea lo que fuere que hagan
,
“no recuerdan a su Creador en los días de su juventud” (Eclesiastés. 12:1).

Mi joven amigo, ¿ha sido éste tu pecado y tu locura? Ay, si lo ha sido, ¡recuerda cuántas maneras existen de partir de este mundo! ¡Cuántas enfermedades para acortar tus días! Dios da tiempo suficiente para asegurarte tu salvación, pero no te creas que te da tiempo de sobra.
Por  J.G. Pike (1784-1854)


Semana del 29 de Enero al 4 de Febrero de 2012
Pecados de niños y jóvenes  V                 J.G. Pike  (1784-1854)

La fe en el Señor Jesús rompe todas las cadenas

Otro pecado, no único a la juventud, pero muy común en ella, es perder el tiempo que es tan precioso.

La Palabra de Dios nos recuerda que "el tiempo es corto" (1 Corintios 7:29).    
y nos ordena redimirlo
 (Efesios 5:16;  Colosenses  4:5).   
El valor del tiempo sobrepasa nuestro entendimiento y nuestra capacidad de expresarlo. El tiempo nos es dado a fin de prepararnos para la eternidad. Pero, ¡ay, qué pecado es el modo en que se desperdician las horas! Muchos jóvenes actúan como si creyeran que tienen tanto tiempo por delante que se pueden dar el lujo de desperdiciarlo, cuando quizá su juventud desperdiciada es su todo: todo el tiempo que tendrán para prepararse para la eternidad, todo el que tendrán para "escapar del infierno, y volar al cielo.

Las novelas, teveos y otras revistas, sólo distraen y sirven para olvidarnos de lo que aprovecha al almaUna de las peores y más comunes maneras de desperdiciar el tiempo es invirtiéndolo en romances, obras de teatro y novelas. Las novelas (o prensa amarilla)  son el veneno de esta era. Aun las mejores de ellas tienden a debilitar y arruinar la mente. Muchas de ellas promueven instintos bajos e innobles en la juventud y los inocentes.        

Pero, aun si estuvieran libres de todos los demás cargos de maldad, es muy  serio y lamentable el hecho de que desperdicien ese tiempo del que hay que rendir cuentas ante el Dios del cielo.

Deja que lo admiradores
ilusorios defiendan la lectura de novelas, si es que se atreven a defenderla ante el Juez digno y eterno. Si lees novelas, piensa la próxima vez que tomas una novela en tus manos: "¿Cómo responderé ante un Juez tremendo por el tiempo ocupado en esto? Cuando me diga: Te di tantos años en el mundo aquel para prepararte para la eternidad. ¿Conversaste devotamente con tu Dios? ¿Estudiaste su Palabra? ¿Te ocupaste de las obligaciones de la vida esforzándote por superarte aun en tus horas libres?


Entonces, tendré que responder: ¡Señor, usé mi tiempo de otra manera! Las novelas y los romances ocuparon el tiempo libre de mis días, y, ¡ay, descuidé mi Biblia, mi Dios y mi alma! De este modo, y muchos otros, se desaprovecha esa bendición tan preciosa que es el tiempo. ¿No te hace acordar la conciencia las muchas horas libres? ¿Horas que, aunque sin pensar malgastas, pronto valdrán para ti más que montañas de oro o perlas?    
Por  J.G. Pike (1784-1854)


Semana del 22 al 28 de Enero de 2012
Pecados de niños y jóvenes   IV                 J.G. Pike  (1784-1854)

Otro pecado común de la juventud es la desobediencia a los padres.

"Honra a tu padre y a tu madre... para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra"
(Efesios. 6:2-3).

Este es el mandamiento divino. Hay, es cierto, un caso en que los padres no deben ser obedecidos:
cuando sus instrucciones y deseos se oponen a los de Dios.
 

"Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres"
(Hechos. 5:29), y amar al Redentor más que a los padres mismos. Por lo general, los padres son los amigos más tiernos, y los padres piadosos están entre los guías más seguros que los jóvenes faltos de experiencia pueden tener para llevarlos a los pies de Dios.


Tus intereses son los de ellos. Tu bienestar la felicidad de ellos. Pero, ¡ay! ¿Ha sido su ternura correspondida como se merece? ¿Quiénes, mi joven amigo, merecen más tu obediencia y afecto que los que te dieron vida y te han cuidado en tu infancia indefensa? El padre, cuyos años han sido invertidos en satisfacer tus necesidades, la madre que te dio pecho y te cuidó todos tus primeros días:
¿Han recibido ellos de ti esta obediencia y este afecto?

En la familia deben educarse los hijos en el temor de DiosQuizá me esté dirigiendo a alguien cuya desobediencia y crueldad han hecho sufrir a sus cariñosos y piadosos padres, llenándolos de tristeza en lugar de alegría. El anhelo de ellos ha sido verte andar en el camino de Dios.

Para esto te han llevado a la casa del Señor. Para esto sus oraciones han subido a lo Alto en público y en privado. Para esto han sido sus primeras enseñanzas y sus admoniciones posteriores, te han advertido con respecto al fin principal de la vida, como el único asunto que debiera interesarte, más que ningún otro, y ocupar tu corazón por completo.

Y ahora te ven negligente de Dios y el evangelio.

Lloran en secreto porque el hijo que aman es aún un hijo de Satanás. ¡Ay! Joven o señorita, si este es tu caso, Dios te juzgará por abusar de los preciosos privilegios y descuidar la enseñanza de tus padres. Las oraciones, las lágrimas y las exhortaciones de tus padres serán terribles testigos contra ti. No creas que por ser afectuoso y amable con ellos atenuarás en algún grado los sufrimientos de padres realmente piadosos. No. Seguirán llorando ante el pensamiento de que el hijo afectuoso que tanto aman no es Un hijo de Dios. Les dolerá profundamente considerar lo cercano que estás a una destrucción sin fin y cuán pronto te tienen que decir adiós para siempre, cuando van a su descanso donde no tienen esperanza de verte.

¡Ay! Mi joven amigo, si desprecias al evangelio tus padres piadosos partirán, diciendo

con tristeza a la hora de su muerte: “Hijo amado nuestro, no te veremos más. Porque en nuestro Dios no has confiado como tu Dios, a nuestro Salvador no has buscado como tu Salvador. ¡El cielo al cual vamos es un descanso al cual no tienes derecho y en el cual, muriendo como estás, no puedes entrar! Sí, con amargura llorarán al pensar que a pesar de todo lo que es hermoso a la vista de ellos, no hay nada en ti que sea hermoso ante los ojos de Dios. Todo lo que valoran tanto en ti pronto será enterrado en las profundidades del infierno. 
Por  J.G. Pike (1784-1854)

Semana del 15 al 21 de Enero de 2012
Pecados de niños y jóvenes  III                  J.G. Pike  (1784-1854)

La fe en el Señor Jesús rompe todas las cadenas Uno de los tipos de orgullo más común y más dañino es el que llamo el orgullo del fariseísmo.

Nuestro Señor, en la parábola del fariseo y el publicano, da una descripción impresionante de este pecado. El fariseo alardeaba de que no era como los demás; que él cumplía los deberes que los otros no cumplían.

En este fundamento arenoso parece  haberse levantado su esperanza de la eternidad.
Nada que pudiera parecerse a la humildad entró en su corazón, sino que se acercó a Dios con el orgullo de su imaginada virtud. 

Éste es exactamente el espíritu de miles en la actualidad. Y donde los jóvenes han sido frenados de francas inmoralidades, ¡qué común es verlo entre ellos! Se dice, respecto a ellos: "¡No son como tantos jóvenes inmorales a su alrededor! No se han dado a profanaciones y mentiras, a las borracheras o la deshonestidad; en cambio, han sido amables y conscientes de sus deberes, tiernos y atentos, tienen un corazón bueno y son jóvenes buenos".

La hipocresía y el orgullo aborrece el SeñorQuizá hayan vivido toda su vida sin importarles Dios ni sus almas, pero esto no lo tienen en cuenta.

Otros los elogian, y están dispuestos a creer estos elogios.

Se halagan a sí mismos con sus virtudes imaginarias y se creen muy buenas personas.
Se sienten orgullosos de lo buenos que son y marchan adelante para luego descubrir que Dios ve en ellos diez mil crímenes y aborrece más que cualquier otra cosa el orgullo del fariseísmo en una criatura contaminada por iniquidades diarias.
Por  J.G. Pike (1784-1854)


Semana del 8 al 14 de Enero de 2012
Confiando en el Señor  -  2012
El camino del Señor es amor paz y santidad
El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que
lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?...

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito:

Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó...
.... Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro  (Romanos 8:32-39).

Porque el Dios nuestro no es hombre, en Él pongamos nuestra confianza.
Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene del Señor, Que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel. El Señor  es tu guardador; el Señor es tu sombra a tu mano derecha. El Señor  te guardará de todo mal; El guardará tu alma.

El Señor guardará tu salida y tu entrada  Desde ahora y para siempre.  (Salmo 121).
Confía en el Señor, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en el Señor, Y Él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda al Señor tu camino, Y confía en Él; y Él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía  (Salmo 37:3-6).